<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rss version="2.0">    <channel>        <title>Antonio Arevalo</title>        <description><![CDATA[Es el blog de Antonio Arevalo.]]></description>        <link>http://antonioarevalo.blogcindario.com/</link>        <lastBuildDate>Mon, 18 Aug 2008 19:32:57 +0100</lastBuildDate>        <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator>        <item>            <title>Sultana</title>            <link>http://antonioarevalo.blogcindario.com/2008/08/00064-sultana.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: center;">Conozco pocas ciudades tan bellas de noche como C&oacute;rdoba. Ya s&eacute; que no tengo, ni de cerca, tu experiencia. Pero, con todo, te sugerir&iacute;a que no te perdieras, en la medida de lo posible, la visi&oacute;n de Qurtuba llegando desde la Sierra. </p><p style="text-align: center;">Sobre la negrura del suelo se extiende un mar de peque&ntilde;as candelas, y parece que el cielo, de un azul oscuro intensamente aterciopelado, no pod&iacute;a con tantas estrellas y las derram&oacute; aqu&iacute;, en un vado del Guadalquivir.<br />En medio de ese mar de peque&ntilde;os destellos se destaca el brillo intenso de la gema de semejante joya, la iluminada Mezquita Aljama, prolong&aacute;ndose por el Puente Romano hasta la Torre de la Calahorra. Los destellos, aqu&iacute; y all&aacute;, conforman alineaciones, cruces, curvas, y puede intuirse el callejero de la ciudad, extendi&eacute;ndose como si quisiera abrazar la campi&ntilde;a circundante.<br />Y, sultana como es, Qurtuba se refleja en el mismo cielo en forma de una perfecta media luna... y parece que el cielo sonr&iacute;e ante tanta belleza.</p>]]></description>            <pubDate>Mon, 18 Aug 2008 19:32:55 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Espíritu Olímpico II</title>            <link>http://antonioarevalo.blogcindario.com/2008/08/00063-espiritu-olimpico-ii.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: center;">Y se me ocurre. a prop&oacute;sito de todo esto, que no hay oficio tan noble como el de creador de belleza. En todas las formas posibles e imaginables. El que dise&ntilde;a una esplendorosa ceremonia inaugural, quien dise&ntilde;a los trajes, quien los confeccionsa, quien compone canciones, quien las canta, quien baila, quien pinta, quien escribe, quien crea exquisiteces culinarias, quien maquilla, quien act&uacute;a, quien hace pel&iacute;culas, quien hace arreglos florales, quien saca a la calle pasos de Semana Santa, quien hace alfombras de arena coloreada... en definitiva, toda esa imprescindible porci&oacute;n de la Humanidad que hace que el mundo sea m&aacute;s m&aacute;gico para el resto de la misma.</p><p style="text-align: center;">Quiz&aacute;s lo que m&aacute;s nos acerca a la divinidad sea precisamente esa capacidad de crear y admirar la belleza. Ciertamente es lo que m&aacute;s nos hace trascender de esta envoltura mortal. En eso los propios dioses nos envidian.</p><p style="text-align: center;">Y hacen bien en envidiarnos, porque la belleza nos rodea. Justo enfrente de donde escribo una maravillosa planta se empe&ntilde;a en tocar el techo con la punta de sus hojas. De fondo suena el "from now on" de Supertramp. Falta algo. Hecho mano del caj&oacute;n secreto y enciendo un poco de incienso. Ahora s&iacute;, un poco m&aacute;s cerca.</p><p style="text-align: center;">La vida es bella. El problema es que no hay que confundir belleza con facilidad.</p>]]></description>            <pubDate>Wed, 13 Aug 2008 20:05:02 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Espíritu olímpico I</title>            <link>http://antonioarevalo.blogcindario.com/2008/08/00062-espiritu-olimpico-i.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: center;">No soy muy dado a ver ceremonias inaugurales, vaya por delante. Se me hace muy cuesta arriba escuchar una miriada de veces a la locutora espetando la frase "&iexcl;qu&eacute; maravilla!". Pero, por una serie de circunstancias, la de Beijing me la tragu&eacute; casi entera.</p><p style="text-align: center;">Como sabes, soy un enamorado de (casi) todo lo oriental. Ya sea &aacute;rabe, indio, chino o japon&eacute;s. Eso ayud&oacute;, sin duda. Desde el principio, con esa cuenta atr&aacute;s (la mejor manera de implicar al p&uacute;blico es ponerlo a contar) y con ese mont&oacute;n de figurantes tocando el bo... la disciplina, la vistosidad, la espectacularidad. Y, sin embargo, el detalle, la sutileza (&iexcl;estoy hablando de sutileza en una ceremonia en la que todo se contaba por cientos o miles!), la belleza en suma. La verdad es que me enganch&oacute; desde el primer momento.</p><p style="text-align: center;">La puesta en escena fue deliciosa. Las bailarinas, con una encantandora sonrisa (esa sonrisa que s&oacute;lo tienen las orientales), con un vestuario absolutamente magistral. La tecnolog&iacute;a puesta al servicio de una escenograf&iacute;a memorable... y no al rev&eacute;s, como estamos tan acostumbrados.</p><p style="text-align: center;">Cuando consegu&iacute; cerrar la boca me deshice en alabanzas por los t&eacute;cnicos, los m&uacute;sicos, los encargados del vestuario... los hombres y mujeres que hab&iacute;an hecho posible tanta magia. Pero no pod&iacute;a evitar pensar que el que era un (o una) aut&eacute;ntico genio era quien hab&iacute;a so&ntilde;ado semejante espect&aacute;culo, esa mente que se plant&oacute; en un despacho y dijo &iquest;por qu&eacute; no hacemos esto?.</p><p style="text-align: center;">Cuando supe que esa mente privilegiada era la de Zhang Yimou entend&iacute; muchas cosas.</p>]]></description>            <pubDate>Mon, 11 Aug 2008 19:22:06 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Making memories</title>            <link>http://antonioarevalo.blogcindario.com/2008/08/00061-making-memories.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: center;">Cada vez estoy m&aacute;s positivamente convencido de que estamos perdiendo de vista la realidad. Y no, no es que me est&eacute; dando cuenta ahora. Esta convicci&oacute;n peina canas desde hace a&ntilde;os. Pero cada vez la encuentro m&aacute;s cient&iacute;ficamente probada.</p><p style="text-align: center;">Veo en televisi&oacute;n que hoy mismo ha llegado un contingente del ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol de una misi&oacute;n de paz en el L&iacute;bano. Han estado fuera de casa cuatro meses. Hab&iacute;a que cumplir una misi&oacute;n y lo han hecho. Hay que lamentar la muerte de un compa&ntilde;ero, muerto en accidente de tr&aacute;fico. Pero, gracias a Dios, el cumplimiento de la misi&oacute;n ha sido razonablemente tranquilo.</p><p style="text-align: center;">Estos militares han estado fuera de casa cuatro meses. Han pasado sin la compa&ntilde;&iacute;a de sus personas m&aacute;s queridas cuatro largos meses. Puedes imaginarte la escena cuando se oy&oacute; el reglamentario "rompan filas". Aquellos curtidos hombres y mujeres salieron corriendo a fundirse en un abrazo de estos que no se ven ni en el cine con sus familias. Esos abrazos que funden almas m&aacute;s que cuerpos...</p><p style="text-align: center;">Y, en medio de aquel buen rollo generalizado, una chica, supongo que hermana o hija de uno de los militares, se encuentran demasiado ocupada grabando con su m&oacute;vil para devolver el abrazo. Entiendo perfectamente, y m&aacute;s por el medio en el que trabajo, que sea una imagen para la historia (de hecho ha salido en todos los telediarios). Pero no puedo asimilar que se cambien dos minutos de grabaci&oacute;n por un abrazo de estos que crujen los costillares. Puestos a elegir recuerdos me quedo con el calor del abrazo antes que con la grabaci&oacute;n. Creo que me dar&iacute;a m&aacute;s calor. Es que soy muy raro...</p>]]></description>            <pubDate>Tue, 05 Aug 2008 20:42:43 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Monumento al amor</title>            <link>http://antonioarevalo.blogcindario.com/2008/08/00060-monumento-al-amor.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: center;">Muy cerca de donde las murallas de la Corduba romana se encontraban con el r&iacute;o Betis se alza un peque&ntilde;o monumento de m&aacute;rmol y bronce. Se le ve enfrente justo de donde paran los coches de caballos que pasean a los turistas por esta C&oacute;rdoba romana, sultana y cristiana. Por esta Corduba, Qurtuba, C&oacute;rdoba eterna.</p><p style="text-align: center;">El monumento es muy simple. Cuatro columnas de m&aacute;rmol califales sostienen un peque&ntilde;o tejadillo. Bajo el mismo un pedestal con dos manos de bronce, que parecen destinadas a entretejerse una con la otra. De manera casi instintiva intentamos reproducir la postura con nuestras propias manos. Es entonces cuando caemos en la cuenta de que se trata de dos manos derechas. De dos personas.</p><p style="text-align: center;">Oficialmente se trata de un monumento en honor de Ibn Zaydun. Un poeta cordob&eacute;s, de aquella C&oacute;rdoba que era a&uacute;n el centro del Universo. Uno de los precursores de la poes&iacute;a amorosa m&aacute;s rom&aacute;ntica, dicho sea en el sentido m&aacute;s descriptivo, que no cronol&oacute;gico, del t&eacute;rmino. Es una poes&iacute;a arrebatada y arrebatadora. Bell&iacute;sima y tierna, pasional y descarnada.</p><p style="text-align: center;">Pero, en no menor medida, es tambi&eacute;n un monumento a Wallada, su amada y amante. La princesa Umayyad que desafi&oacute; a aquella sociedad andalus&iacute; que empezaba a entrever los peligros del integrismo religioso que se avecinaba desde &Aacute;frica. Wallada, la de piel de n&aacute;car y ojos de cielo, tan consciente de su hermosura que se negaba a tapar su rostro con el preceptivo velo. Poetisa de renombre, creadora de algo as&iacute; como un club de poes&iacute;a en aquella Madinat al Zahra.</p><p style="text-align: center;">Ambos tejieron en aquel ambiente cargado de azahar una de las historias de amor m&aacute;s bellas y t&oacute;rridas que nos ha legado la historia. Sus manos a&uacute;n intentan entrelazarse justo en ese lugar donde las murallas de Corduba dan paso a la Mezquita Aljama de Qurtuba. En esa ciudad sultana donde a&uacute;n se levantan monumentas al amor en marmol y bronce.</p>]]></description>            <pubDate>Fri, 01 Aug 2008 21:04:05 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>La maldad oculta de la gente buena</title>            <link>http://antonioarevalo.blogcindario.com/2008/07/00059-la-maldad-oculta-de-la-gente-buena.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: center;">Existe un peligro terrible y cierto de deslizarse a lo largo de la bondad hacia el reverso tenebroso de la filantrop&iacute;a. De la misma manera que en la mayor parte (&iquest;no eran todas?) las facetas de la existencia el fin no puede justificar los medios, tampoco debiera ser as&iacute; en las llamadas "obras buenas".</p><p style="text-align: center;">Porque, demasiado a menudo, estas personas intr&iacute;nsecamente buenas, incontestablemente buenas, inmaculadamente buenas nos pasan por encima a los dem&aacute;s. Ampar&aacute;ndose, eso s&iacute;, en la bondad de sus intenciones. Pero es que, en mi opini&oacute;n siempre discutible (y discutida) no se puede pisar al de aqu&iacute; para ayudar al de all&iacute;. Y que se me entienda bien, tampoco creo que se deba pisar al de all&iacute; para ayudar al de aqu&iacute;. El problema (uno m&aacute;s) es esta maldita din&aacute;mica que parece obligarnos a pisar para no ser pisados.</p><p style="text-align: center;">El ser humano bueno, el de verdad, est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de esta din&aacute;mica, por encima de ella, en otra realidad distinta. El otro, el que me pisa para ayudar a otro y encima se excusa reiter&aacute;ndome lo loable de su empresa, no es un benefactor. Es s&oacute;lo un indiv&iacute;duo con el hobby de la filantrop&iacute;a.</p>]]></description>            <pubDate>Thu, 31 Jul 2008 21:04:21 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Los grandes hombres antes de Agamenón</title>            <link>http://antonioarevalo.blogcindario.com/2008/07/00058-los-grandes-hombres-antes-de-agamenon.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: center;">Este verano he vuelto a una de mis pasiones arqueol&oacute;gicas: las estelas del suroeste.No s&eacute; si sabr&aacute;s que se trata de unas piedras labradas del Bronce Final. Se caracterizan por presentar, casi siempre, la figura de un guerrero rodeado por sus armas. A veces aparecen carros, espejos...&iexcl;hasta hay una con un instrumento musical!</p><p style="text-align: center;">Siempre me ha intrigado imaginar qu&eacute; aspecto tendr&iacute;an estos personajes. Lo que nos han dejado ha sido, con la mejor de las voluntades, sin duda, un esquem&aacute;tico monigote en el que se deducen, con muchas fatigas todo hay que decirlo, una serie de caracter&iacute;sticas. Precisamente esa obsesi&oacute;n es la que gu&iacute;a mi trabajo. &iquest;C&oacute;mo eran las corazas, las espadas, los cascos?&iquest;Llevaban t&uacute;nica, faldell&iacute;n, iban desnudos o se vest&iacute;an con pieles sin curtir?</p><p style="text-align: center;">Una cosa suele llevar a otra en estos casos. Como casi siempre acabo revisitando los muros grabados de Medinet Habu, en Egipto. Las campa&ntilde;as contra los Pueblos del Mar. Pelesets, Djeker, Sekelesh, Sherden... Retomo los relieves de Luxor, la lucha contra los Hititas en Qadesh. Rams&eacute;s es perfectamente identificable sobre su carro, mucho m&aacute;s grande que los dem&aacute;s. Tambi&eacute;n identifico al caudillo vencido, el hitita Muwatallish. El carro del fara&oacute;n arrolla a los enemigos. Entonces me asalta el v&eacute;rtigo. Por un momento me fuerzo a pensar en aquellos relieves de guerreros egipcios e hititas, y en aquellos otros monigotes de las estelas del Suroeste, no como personajes, sino como personas. Indiv&iacute;duos diferentes y separados, Seres humanos que amaron, comieron y murieron como nosotros. Esos relieves de los muros egipcios respiraron y sangraron. Y lo mismo las peque&ntilde;as figuras que pueblan las tumbas de los faraones, de labradores, cerveceras, esclavos. Lo mismo que las diminutas figuritas que acompa&ntilde;an al guerrero principal en las estelas de mi tierra. Los esquem&aacute;ticos caballos que aparecen tirando de los carros seri&aacute;n briosos corceles con nombres como Trueno, o Viento Nocturno, o Hijo de la Tormenta, y ser&iacute;an el orgullo de su criador.</p><p style="text-align: center;">Fueron pelda&ntilde;os sin nombre de la escalera desde la que hoy miramos asombrados sus obras. Honor a ellos. Su nombre se perdi&oacute; en la noche del tiempo. Su memoria no deber&iacute;a hacerlo.</p>]]></description>            <pubDate>Wed, 23 Jul 2008 20:30:47 +0100</pubDate>        </item>    </channel></rss>