martes, 07 de julio de 2009

Yo tenía pensado escribir hoy algo sobre la tristeza. Los últimos días no están siendo buenos. Unas vacaciones amarrado al duro banco de una mesa de dibujo sin levantar la cabeza del papel más que a requerimiento (exigencia más bien) de Viriato exigiendo su rato de atención no es un buen escenario para representar una comedia. Pero...
Pero, algunas veces, sucede que los planes se tuercen. Afortunadamente no siempre ocurre que un magnífico planteamiento que nos acercará a los límites de la felicidad más absoluta se chafa y nos hunde en la miseria. A veces sucede exactamente lo contrario.
Aunque no lo crean mis conocimientos de informática no pasan, en la mayor parte de los casos, de nivel de usuario. Usuario muy veterano en algunos casos, bien es cierto, pero poco más. Cuando nos lanzamos (cuando me lanzaron) a la aventura de este blog, el paciente Jorge me tuvo que ir explicando pasito a pasito cada protocolo, cada golpe de tecla, cada movimiento ratonil que tenía que dar. Ni que decir tiene que en los primeros días muchos textos acabaron en una especie de limbo informático porque, de hecho, no llegaron donde debían. En aquellos días yo consulté el correo electrónico del blog para comprobar que funcionaba, y luego el recuerdo de dicho correo fue a hacer compañía a esos textos a los que me refería antes...
El caso es que hoy, César (el que me tiró a la piscina), me ha preguntado cuánto hacía que no miraba el correo...¿qué correo? Ante este mero estímulo se abrieron las puertas del limbo y recordé que, de hecho, existía tal correo...
Me lo he encontrado repleto, lo que me ha alegrado (obviamente) pero, por encima de todo, me ha sorprendido... Supongo que, a todos vosotros que os tomásteis la molestia de escribirte, os habrá molestado que no haya respondido. El problema era, simplemente, que no sabía que me estaban llamando.
Gracias a Mey, a ese otro Antonio Arévalo, a Jair a María Teresa, a Miguel Ángel, a Toñi, a Ina, a Peter, a Inma... un abrazo enorme desde lo más profundo de mi corazón. Disculpad la tardanza. Venga, otro abrazo para compensar...
Os quiero un montón. Al fin y al cabo, todo esto es para vosotros...


Tags: Gracias, gracias

Publicado por Antonio.Arevalo @ 19:14
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