martes, 14 de abril de 2009

No sé si era bella,
pero sus ojos,sólo sus ojos
en medio del gentío,
cuando se giró un momento,
se cruzaron con los míos
y ya no fui nada...

No llegué a ver su cara
pero sus ojos, sólo sus ojos
quedaron en mis sueños
prendidos de un recuerdo
y ya no fui dueño
de mis sentidos...

No ví su vestido
pero sus ojos, sólo sus ojos,
me envolvieron en sedas,
en un abrazo cálido
de satén de estrellas.
Y ya no fui.


Tags: Recuerdos

Publicado por Antonio.Arevalo @ 20:39
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
viernes, 17 de abril de 2009 | 9:56
El misterio de los ojos… Los ojos son un vestido muy precioso… Sin duda ella era bella…