martes, 23 de diciembre de 2008

Decía el jesuita Anthony de Mello que cuando la verdad choca contra una creencia firmemente establecida, la verdad lleva todas las de perder. Podría añadir que cuando la verdad se enfrenta a los que se enfrentan a una creencia firmemente establecida, también lleva las de perder. Debe ser por aquello que afirmaba un filósofo alemán cuando apostillaba que lo contrario de una gran idea también es una gran idea.
Viene todo esto a colación porque me encuentro preparando una serie de conferencias sobre Jesús. En principio están previstas una sobre el Jesús histórico, otra sobre la Biblia apócrifa, cismas, herejías y heterodoxias, las reliquias de la Pasión y la Sábana Santa de Turín.
Puedes imaginar que ya he tenido más de un encontronazo al respecto. Por un lado algún religioso más extremista de la cuenta (para mi gusto, por supuesto) da por sentado antes de oirme que voy a decir alguna herejía. Como Dios está de su parte (en su opinión, por supuesto) no hace por escucharme.
Por otra parte está aquella persona que ha estudiado el tema en profundidad, gracias sobre todo a "El código da Vinci" y aledaños y Cuarto Milenio. Este es incluso peor. Ganitas de matarse contarle, detallarle,repetirle, demostrarle que el Evangelio de Judas es más falso que un billete de 1.200 €, o que el Santo Grial no procede de la expresión "sang real", que real en francés es "royal" y que a ver cómo casamos el "graal" anglosajón con "blood" que es sangre por allí. Los ojos furibundos, que parecen espetarte un "está comprado, tú también estás comprado", hacen difícil cualquier ulterior explicación.
La Iglesia, a lo largo de dos mil años, ha manipulado ciertamente lo suyo. Dios me libre de defender en este a tan antigua institución (doctores tiene la Iglesia, precisamente). Pero no me parece justificante para manipular la verdad con el sólo fin de atacarla. Ni a ella ni a nadie, que conste.
Cada vez estoy más convencido de que en este mundo que nos ha tocado están los que defienden que algo es cierto a toda costa, los que defienden también a toda costa que no lo es y los que nos empeñamos sin que nadie nos lo pida en averiguar la verdad (en mi opinión, por supuesto).


Tags: Poniendo algo en claro

Publicado por Antonio.Arevalo @ 20:43
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
martes, 23 de diciembre de 2008 | 22:31
estas son mis verdades, si no te gustan, tengo otras