lunes, 15 de diciembre de 2008

La verdad es que me encuentro terriblemente mal. Llevo ya un buen rato ante la pantalla y no se me ocurre absolutamente nada sobre lo que escribir. Teóricamente (sí, teóricamente) este debería ser un sitio en el que yo debería ser absolutamente libre para gritar, chillar berraquear y todos los etcéteras que puedan ocurrirse. Pero desde el momento en el que me lees no me parece justo compartir contigo todo eso que llevo dentro y que tendría que vomitar.
Es una sensación de tristeza pesada, esclavizante. Siempre he pensado que la ira, al menos, es un sentimiento activo. Se hacen más cosas iracundo que deprimido.
El caso es que llevo un buen rato ante la pantalla y no se me ocurre nada sobre lo que escribir. El viento es frío y las estrellas se van adueñando de un cielo profundamente aterciopelado. Las últimas lluvias han transformado el cielo en un cristal límpido. A veces corta, a veces parece que se va a romper. Las noches no están como para pasearse por las calles, con un aire que te envuelve y parece helar el alma. Es una pena, porque arriba las estrellas brillan y brillan.
Pero el caso es que llevo un buen rato sentado ante la pantalla y no se me ocurre nada. Y eso que se suponía que en este sitio yo era absolutamente libre.
A lo mejor, digo yo por decir algo, el problema es que sea esa mala bestia que me mira tras el espejo no me deja.
Creo que estoy diciendo tonterías. El caso es que no se me ocurre nada...


Tags: Socorrooooo

Publicado por Antonio.Arevalo @ 20:18
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