jueves, 30 de octubre de 2008

Es allí. En la más brillante de las estrellas.
No es necesario que la busques. Puedes encontrarla sin más.
Es esa estrella que aparece cuando los nubes de lluvia
se abren por un instante,
y dejan ver un cielo intensamente negro.
Y, en medio de ese cielo,
como una rara joya prendida en terciopelo,
aparece una estrella tan brillante como jamás hubieras creído.
Es esa estrella que te hace sonreir
en medio de la más oscura pena.
Es esa luz que te recuerda que siempre que llueve
termina por escampar.
En esa estrella, un día,
prometiste que te reunirías conmigo.
Hoy sé que no va a ser así.
Esa estrella sigue esperando que se cumpla una promesa.
Mientras esa estrella brille,
yo seguiré esperando
que te reúnas conmigo...
aunque, hoy lo sé, no va a ser así.


Tags: Para seguir adelante

Publicado por Antonio.Arevalo @ 19:31
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
jueves, 30 de octubre de 2008 | 21:34
Estoy muy desilusionada… ¡Hombres!, ¿dónde está vuestro espíritu de torero? Tenéis que luchar para que la bella estrella se reúna con vosotros. Toda la vida es una corrida….
Publicado por Mac
miércoles, 05 de noviembre de 2008 | 17:47
Hombres!?, ¿toda la vida una corrida? Sería algo agotador. Afortunadamente algunas estrellas toman tambien la iniciativa y bajan hasta nosotros para dejarse acariciar.
Publicado por Invitado
martes, 11 de noviembre de 2008 | 21:04
Algunas estrellas toman también la iniciativa para bajar a vosotros, los hombres…, pero suben en el momento en que no sienten vuestro cariño, vuestras caricias…y no me extraño…