Y no llegamos a las manos porque no era cuestión de llegar. Pero podríamos haberlo hecho.
Hay gente que, por no sé que extrañas sinapsis en sus cerebros, es totalmente incapaz de concebir el hecho de que haya quien piense de forma distinta.
Si algún ser humano no está de acuerdo con ellos (suponiendo, que ya es suponer, que le reconozcan la categoría de ser humano a quien cometa tal osadía) es, tiene que ser, porque no haya entendido bien la propuesta.
Así que la repiten. La acotan. La glosan. La vuelven a repetir, a acotar, a glosar, a desarrollar. Y tú, claro, sigues sin estar de acuerdo.
En ese momento se dibuja un gesto en sus caras como diciendo "este chaval es que es tonto". Y vuelven a repetir...
Es en ese momento cuando dices "si te entiendo perfectamente, pero no estoy de acuerdo contigo..."
La expresión de la cara cambia radicalmente. Ya no es la de "este chaval es que es tonto". Es algo más bien relacionado con herejías, con imposibles, con cosas que van más rápidas que la velocidad de la luz, o caen hacia arriba...
Y, como no se puede tratar con imposibles, los obvian. Y vuelven a repetir, a acotar, a glosar...
Y no llegamos a las manos porque no era cuestión...
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