Tengo grandes proyectos para mi casa. En la medida de lo posible voy a convertirla en ese rincón que siempre soñé.
Lo primero que voy a hacer va a ser reconstruir el patio. Quiero el patio de cuando yo era niño, allá en otra vida.
Quiero geranios en las paredes, eso que aquí llamamos sardinas. Y jarros, y hortensias. Quiero montones de macetas de esparraguera y de pilistra. Quizás, en el centro, como hace mucho, mucho tiempo, una pequeña palmera. Algo habrá que hacer con el membrillo. Hay que cuidarlo. Por nada perdería ese maravilloso aroma de los inviernos. No daremos de lado al recién llegado, a ese maravilloso limonero que nos inunda de aroma a azahar.
Habrá que arreglar los rosales. Demasiados años sin ocuparse de ellos. Una mano de cal a las paredes no vendría nada mal.
Con un poco de suerte podría tenerlo bien pergueñado para la próxima primavera, cuando el aire comienza a ser cálido.
Con un poco de suerte, si consigo reconstruir el decorado, el niño que fui crea que el tiempo ha dado marcha atrás. Y quizás me lo encuentre.
Si es así no le permitiré que vuelva a dejarme.
Tags: Algo de mí