lunes, 25 de agosto de 2008

No sé si en otras latitudes del mundo ocurre igual. Tengo entendido que no. Los habitantes de zonas templadas somo dolorosamente conscientes, desde niños, del paso del tiempo.

La primavera se nos presenta como un  desbordar lujuriante de verdes, rojos y amarillos. Pero es un espejismo que dura poco. Las verdes sementeras dan paso a campo de un ocre apagado. La brisa se convierte en un soplo infernal. Lo único que apetece es acercarse al agua. Pero incluso este calor pasa. Una noche te sorprendes añorando una camisa de manga larga. Comienza el lento declive hacia el otoño. Los árboles se viste de amarillo y el suelo comparte su ropaje. Las noches nos sorprenden cada vez más temprano. Y, lo que es peor, nos van dejando cada vez más tiempo con nosotros mismos. Demasiado tiempo para rememorar sueños rotos y echando en caras promesas incumplidas. Sobre todo esas que nos hicimos a nosotros mismos. El frescor de los atardeceres se convertirá pronto en el mordisco gélido del invierno. Miraremos al cielo cuajado de estrellas, quebradizo como un cristal. Quizás, si hay suerte, lloverá, y los ventanales nos despertarán con un repiqueteo sincopado de gotas de vida. Quizás, incluso, volveremos a poner una cara estúpidamente infantil ante una nevada, obviando las inevitables molestias ante la indudable belleza del manto blanco. Y, poco a poco, iremos apartando las mantas. Un día nos daremos cuenta de que el campo empieza, de nuevo, a vestirse de verde. Y escucharemos, una vez más, a los mayores repitiendo aquello de "lo que se le nota a los días".

Pero no es la misma primavera. Aquella primavera, aquel otoño y, sobre todo, aquel verano, pasaron ya. Y no volverán. Cualquier intento de revivirlos está condenado al fracaso. Lo que sí me acompañará siempre será el largo invierno. El infierno debe ser así: un largo atardecer invernal, abandonado a solas con tus recuerdos y tus errores, sin posibilidad de disfrutar de los unos y de corregir los otros.


Tags: Socorrooooo

Publicado por Desconocido @ 19:39
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios