lunes, 16 de junio de 2008
Una de esas playas de arena blanquísima, con unos cúmulos de nubes al fondo, como si fueran la nata de un café irlandés. Uno de esos atardeceres en las playas del Líbano que se confunden con una noche en la que el cielo tiene más estrellas de las que puedes imaginar. Una escalada cerro arriba, con las piernas pidiendo clemencias, el sudor cayendo por la frente y una vista al llegar arriba que hace que te olvides de todo lo demás. Una partida de pictionary en la que al final no sabes ni quien ha ganado, pero que te cuesta un notable dolor de mandíbula de tanto reir.  Una sesión guitarrera entre amigos con un fin de fiesta con el "Twist and shout" de los Beatles, berreado, más que cantado. Un viaje a cierto pueblecito de Castilla-La Mancha donde preparan un lechón al horno para chuparse los dedos... y sirven un queso de oveja en aceite para volvérselos a huntar. Un paseíto a la caida de la tarde por le Promenade des Anglais en Niza. De primero salmorejo y de segundo rabo de toro en Casa Pepe de la Judería, en Córdoba. Echar una noche entera con el único objetivo de ver las lágrimas de San Lorenzo (vulgo perseidas). Conducir kilómetros y kilómetros persiguiendo un yunque tormentoso sólo para encontrarte con los rayos más espectaculares que hayas visto en toda tu vida.  Un regajo de sierra perdido entre roquedos, con un agua cristalina e increiblemente fría (incluso en agosto). La perspectiva desde lo alto de la Sierra de Málaga cuando se baja hacia Antequera a la puesta del Sol.  La lluvia desde el mirador de San Nicolás, intuyendo, más que viendo, la Alhambra.  Una cervecita en el Zocodover. Una luna llena que llenaba medio cielo en Puerto Marina, con buena compañía. El pollo Teriyaki de cierto japonés de Madrid. La pizza que sirven enfrente del Palazzo Medicis-Ricardi en Florencia. El ambientillo de las terrazas cerca de la Magdalena en Valladolid. Un cuarto de cañaillas y otro de cazón debajo de una palmera en un parque cerca de la playita en San Fernando. Esas noches en las que prometes que vas a levantarte cuando el sol te dé en el culo (y tienes la precaución de cerrar las ventanas) sólo para estar en pie a la nueve escasas para pillar sitio en la playa (y ya está hasta la bola).
Sin duda alguna necesito unas vacaciones...

Tags: Socorrooooo

Publicado por Desconocido @ 19:04
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