lunes, 26 de mayo de 2008
Sé que debería dedicar un rato a indagar en Internet para cerciorarme del nombre del protagonista, pero como solemos decir por aquí abajo, cuando es el momento no me acuerdo, y cuando me acuerdo no es el momento. La cuestión es que cierto personaje célebre, que creo recordar era Bertrand Russell pero que no estoy seguro (como ya he dejado claro en la primera línea) fue preguntado en cierta ocasión qué opinaba de los búlgaros. "No sé, no los conozco a todos". Soy consciente de que puede parecer una salida por la tangente, pero a mí me ha parecido siempre una actitud muy sabia.
Habitualmente la gente tiende a definir a un grupo completo con el botón de muestra de un solo indivíduo. Es posible que el indivíduo en cuestión sea realmente representativo, pero también es posible que no lo sea. Si esto es así, hemos etiquetado a tooooodo un conjunto con una etiqueta que no le va. Esto no pasaría de ser algo anecdótico si con la etiqueta no fueran incluídos en el mismo lote prejuicios, puertas que se abren o se cierran y presupuestos básicos que pueden entorpecer o facilitar una relación por los siglos de los siglos.
Siempre he estado en contra de esta tendencia. Posiblemente, casi seguro de hecho, se deba a que asuma mi propia rareza, mi propia extravagancia, en el sentido más etimológico del término. Simplemente no me gusta que me echen en el mismo saco que a algunos indivíduos. Las generalizaciones me parecen, como poco, ingénuas. Como mucho, pueden llegar a ser peligrosas. Me parece una estupidez supina hablar de lo que opinan las mujeres (¿todas las mujeres opinan lo mismo?), lo que piensan los hombres, cómo son los españoles, cómo son las orientales... Particularmente no puedo ser el portavoz de todos los hombres. Ni siquiera me sentiría autorizado a hablar por todos los hombres andaluces de entre 35 y 40 años con carrera universitaria y solteros. De hecho la mayor parte de las veces no me creo preparado ni para hablar de mí mismo.
No me gusta que me echen en el mismo lote que a determinadas personas (es una forma de hablar). Doy por hecho que a otros no les gustará compartir saco conmigo.

Tags: Reflexiones, fantasmas personales

Publicado por Antonio.Arevalo @ 19:43
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios